Rafael Nadal arrebató en Wimbledon el título de campeón al suizo Roger Federer para convertir la “Catedral” en un estallido de euforia. El español doblegó al número 1 en su torneo preferido e inauguró, con esta victoria, una nueva era para el tenis español.
El español mostró su perfil más descarado ante el primer favorito para lograr una victoria épica por 6-4, 6-4, 6-7 (5), 6-7 (8) y 9-7. Ante un auditorio extasiado, entre el que se encontraban los príncipes de Asturias y el sueco Bjorn Borg, Nadal hizo historia y marcó las reglas del comienzo, quizá, de una nueva etapa en la que los españoles imponen su voluntad también en la superficie de césped. Lo que quedó patente en la Central es que el ránking no fue un reflejo fiel. La lucha de titanes la resolvió el mejor jugador. Y no sólo Nadal ganó la batalla táctica, sino que además se impuso en la mental, ahí donde se le puede hacer más daño a Federer. Al juego limpio, calculado y elegante del suizo le faltó precisión y efectividad. Federer erró. Y lo hizo en momentos clave. Y por cada flaqueza del helvético, aumentó la garra del español.
Con esta victoria, el español Rafael Nadal superó por primera vez en su carrera la barrera de los 6.000 puntos en el ránking ATP, una puntuación que le habría convertido en número uno del mundo en prácticamente cualquier otra época de la Era Open. Nadal se coloca con 6.055 puntos, deja muy atrás los 4.945 del serbio Novak Djokovic y se acerca peligrosamente a los 6.900 del suizo Roger Federer. Además, se convirtió en el único tenista español en lograr cinco victorias individuales en torneos de Grand Slam.



Leave Your Comments Below