Los Juegos Olímpicos Pekín 2008 han bajado el telón, luego de que se extinguiera el fuego olímpico que durante 16 días iluminó la capital china desde el pebetero ubicado en lo más alto del “Nido de Pájaro”. Del 27 de julio al 12 de agosto de 2012, la llama olímpica volverá a arder en la capital británica, Londres, sede de los próximos Juegos. De esta manera, la bandera olímpica pasó de manos del alcalde de Pekín a las del alcalde de Londres.
Durante estos juegos, China se ha levantado oficialmente para anunciarse frente al mundo como la máxima potencia deportiva, luego de su total dominio en el medallero olímpico, por encima del acostumbrado líder hasta ahora, Estados Unidos. Pero los grandes protagonistas de los juegos, sin duda alguna fueron el estadounidense Michael Phelps, y el jamaiquino Usain Bolt. Michael Phelps se ha colgado ocho medallas de oro para superar la hazaña del gran ídolo de su niñez, su compatriota Mark Spitz que en Múnich logró siete títulos olímpicos. Usain Bolt ha destrozado los récords del mundo de los 100 y los 200 metros, además del relevo 4×100, con una demostración de potencia nunca antes vista. Sus gestos de poder golpeándose el pecho cuando cruzaba la meta y estableciendo el récord de 9.69 segundos, serán largamente recordados.
En la última jornada, el “Dream Team” estadounidense, comandado por Kobe Bryant, se tuvo que emplear a fondo para vencer a España, actual campeón del mundo en basketball. Un resultado de 118-107 que no refleja lo parejo y luchado que estuvo el compromiso, con un equipo español dejándolo todo en la cancha para tratar de conseguir el oro. Estados Unidos también se quedó con el oro en el basketball femenino, al derrotar a Australia por 92-65, para confirmar el dominio absoluto de las norteamericanas en el basketball femenino olímpico.
Argentina revalidó su oro de Atenas 2004, en el fútbol masculino. De la mano de Messi, Riquelme y Agüero, los albicelestes dominaron a Nigeria en la final, con un golazo de vaselina de Ángel Di María, que serviría para colocar a la selección argentina en lo más alto del podio. La gran decepción fue Brasil, que sigue sin poder conseguir el oro olímpico, el único título que falta en sus vitrinas. La cara de Ronaldinho al recibir su medalla de bronce explica el sentir de los brasileños.
El dopaje no marcó los Juegos de Pekín y apenas quedó como seis anécdotas en forma de casos positivos, lejos de los 26 registrados en Atenas, pese a que los controles se incrementaron en más de un millar y se buscaron nuevas sustancias. Un triunfo para el Comité Organizador y el Comité Olímpico Internacional, que han hecho un gran trabajo para evitar el uso de sustancias prohibidas en los atletas.
