El piloto británico al servicio de la escudería McLaren Mercedes resultó ganador en el Gran Premio de Bélgica en su edición de 2008, en una carrera con un final vibrante entre él y Kimi Raikkonen, bajo una tenue brisa en el circuito Spa-Francorchamps.
A dos vueltas para el final de la carrera, Kimi era líder, y había sido presionado durante toda la carrera por Hamilton. En ese momento el británico se lanzó sobre el “hombre de hielo”, mientras comenzaba a lloviznar cobre el circuito Belga. Allí pudo demostrar una vez más que es el mejor sobre asfalto mojado, adelantando a Raikkonen dos veces, ya que la primera vez había tenido que salirse de la pista, y para no ser sancionado, dejó pasar al finlandés. La segunda vez no lo perdonó, y se quedó con el primer puesto, y Raikkonen, que fué por todo o nada, se quedó sin nada al perder el control de su monoplaza y terminar contra una pared.
De esta manera, Lewis terminaba en primer lugar, y se alejaba a 8 puntos de Massa en la lucha por el campeonato. Pero luego de la carrera y la conferencia de prensa, los representantes de la FIA discutieron sobre el incidente por unas dos horas, para decidir que Hamilton debía ser penalizado, así que le descontaron 25 segundos a su tiempo de carrera, para quedar en tercer lugar. El más favorecido fué Massa, que al ser declarado ganador se acerca a Hamilton en la tabla de pilotos.
Hamilton afirma que el reglamento dice que debía dejar pasar a Kimi, y eso es lo que ha hecho. Solo que luego de dejarlo pasar se fue a buscar pasarlo de nuevo, y lo logró. Una decisión muy polémica por parte de la FIA, que será apelada por McLaren, pero que de igual manera podría tener repercusiones en el curso del campeonato de pilotos de ahora en adelante.
